BYD

BYD crece en ingresos en el 1S 2025, pero su beneficio trimestral cae por la guerra de precios

Shenzhen, China — septiembre 2025. El gigante chino de los vehículos eléctricos BYD publicó sus resultados del primer semestre de 2025, confirmando su posición como el mayor fabricante de autos eléctricos del mundo en volumen, pero también revelando las tensiones que atraviesa el sector por la guerra de precios en China y la creciente competencia internacional.

Según el informe intermedio, BYD registró ingresos por 371,28 mil millones de yuanes (unos 51.000 millones de dólares) en el período enero–junio, un aumento sólido respecto al año anterior. El beneficio neto atribuible alcanzó 15,51 mil millones de yuanes, mientras que la compañía incrementó en un 53 % su inversión en I+D, hasta los 30,88 mil millones, consolidando su estrategia de integración vertical y desarrollo tecnológico propio.

Sin embargo, detrás de estas cifras hay un matiz importante: el segundo trimestre de 2025 marcó un descenso del 30 % en el beneficio neto interanual, la primera caída en más de tres años. La razón principal: una guerra de precios que está erosionando los márgenes, obligando a BYD a reducir precios en varios de sus modelos para defender cuota frente a Tesla, fabricantes emergentes chinos como Nio, Xpeng y Li Auto, y la presión de nuevos actores extranjeros.

BYD
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Un entorno de competencia feroz

El mercado chino, que representa más del 50 % de las ventas globales de eléctricos, se ha convertido en un campo de batalla de descuentos. Tesla inició la tendencia en 2023 con agresivas rebajas de precios, obligando a los fabricantes locales a reaccionar. En 2025, esa dinámica se intensificó, con el resultado de que los consumidores se benefician de precios más accesibles, pero las automotrices sacrifican rentabilidad.

BYD, pese a ser líder en eficiencia y producción a gran escala, no quedó al margen. Modelos como el Qin, el Dolphin y la familia Han tuvieron ajustes de precio para mantenerse competitivos. Si bien esta estrategia le permitió mantener volumen y liderazgo doméstico, se tradujo en márgenes más estrechos y un trimestre menos favorable en términos de utilidad.

La apuesta por la integración vertical y la innovación

Frente a este panorama, BYD refuerza su ventaja competitiva: su control sobre la cadena de valor. La compañía produce sus propias baterías (Blade Battery), chips y sistemas de propulsión, lo que le otorga un colchón de costos frente a rivales que dependen de proveedores externos.

El aumento del 53 % en gasto de I+D subraya que BYD no busca solo competir por precio, sino también por innovación tecnológica. Sus desarrollos en baterías de sodio, plataformas escalables y soluciones de software apuntan a diferenciar su portafolio en un mercado cada vez más saturado.

Internacionalización como válvula de escape

Otro factor clave en el balance de BYD es su expansión internacional. La compañía ha reforzado su presencia en Europa, América Latina y el sudeste asiático, diversificando riesgos y reduciendo dependencia del mercado chino. En países como Brasil y México, BYD ya se perfila como uno de los principales jugadores del segmento eléctrico, mientras en Europa busca ganar espacio frente a fabricantes históricos.

BYD Shark
BYD Shark

La estrategia de establecer plantas de producción en el extranjero, como la proyectada en Hungría, también forma parte de su plan para esquivar barreras arancelarias y consolidar su papel como líder global.

Lectura estratégica

  1. Ingresos en alza: confirman que la demanda de eléctricos sigue robusta y que BYD mantiene músculo comercial.

  2. Caída de beneficios: muestra que la batalla de precios tiene costos reales, incluso para los gigantes del sector.

  3. Inversión en I+D: refuerza el camino hacia la diferenciación tecnológica y eficiencia en costos.

  4. Diversificación geográfica: es crucial para sostener márgenes y amortiguar la volatilidad del mercado chino.

Los resultados de BYD en el primer semestre de 2025 reflejan una paradoja: la compañía crece en ingresos y consolida su dominio global, pero a costa de una presión creciente sobre su rentabilidad. El segundo semestre será decisivo: si la guerra de precios se modera y la inversión en innovación rinde frutos en eficiencia y nuevos productos, BYD podrá recuperar tracción en utilidades.

Por ahora, el mensaje es claro: incluso el líder mundial de la electrificación no está inmune a los desafíos de un mercado en plena transformación.