UE

Bruselas flexibiliza los plazos de CO₂ (2025-2027)

Bruselas mueve ficha para dar oxígeno a los fabricantes sin desandar la transición climática. La Unión Europea aprobó introducir una media móvil de tres años (2025-2027) para verificar el cumplimiento de los objetivos de CO₂ de autos y camiones. En la práctica, los constructores podrán compensar un año flojo con otro mejor dentro del mismo trienio, suavizando la volatilidad del mercado eléctrico, pero sin relajar los objetivos numéricos ni el fin de la venta de turismos de combustión en 2035, que se mantiene intacto.

Qué se aprobó exactamente

  • Se mantienen los límites de CO₂ vigentes y los hitos de descarbonización para turismos y furgonetas.

  • Entre 2025 y 2027, el control se hará con una media trienal, no año a año, para dar estabilidad en un momento de transición tecnológica.

  • A partir de 2028, se vuelve al esquema anual.
    La propia Comisión Europea lo definió como un “ajuste técnico y temporal” para gestionar la volatilidad de la demanda y evitar sanciones desproporcionadas cuando el mercado fluctúa.

El mercado europeo vivió meses de desaceleración del BEV por tipos de interés, inflación y retirada de incentivos, lo que tensionó los mix de ventas y acercó a algunos grupos a posibles multas. La medida busca dar previsibilidad sin rebajar la ambición climática. El Parlamento Europeo y los Estados miembros dieron su visto bueno, subrayando que no hay marcha atrás en 2035.

Quién gana y quién se inquieta

Fabricantes generalistas con portafolios aún muy térmicos o híbridos ganan margen para planificar lanzamientos BEV y gestionar inventarios.

Marcas ya muy electrificadas preservan su ventaja, pero ven cómo los rivales disponen de una rampa más suave para ponerse al día.

ONG climáticas aceptan la medida con reservas: piden asegurar que el promedio no derive en “licencia para retrasar” la electrificación. Transport & Environment advirtió de no confundir flexibilidad con laxitud regulatoria.

Impacto operativo (2025-2027)

Menos riesgo de multas por un mal año aislado y más espacio para campañas comerciales selectivas.

El mix puede incluir algo más de híbridos enchufables (PHEV) donde tengan sentido de margen y cumplimiento, sin alterar la dirección hacia BEV.

Cadena de suministro: la horquilla trienal facilita ajustar compras de baterías y ramp-ups de gigafactorías a curvas de demanda más realistas.
Todo ello bajo la premisa de que las metas 2030 y 2035 no se tocan.

La letra chica política

El acuerdo llega junto a discusiones sobre competitividad industrial y respuesta europea a la presión de precios global en eléctricos. Para Bruselas, el mensaje es doble: estabilidad regulatoria a corto plazo y señal firme de largo plazo. Reuters y el FT enfatizaron justamente ese equilibrio entre industria y clima en la aprobación parlamentaria.