Pekín, septiembre 2025. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) anunció el inicio de una campaña nacional de tres meses destinada a erradicar las prácticas de marketing engañoso en la industria automotriz, con un enfoque especial en el segmento de vehículos eléctricos (EVs), que vive una fuerte guerra de precios y una competencia sin precedentes.
Objetivo: proteger al consumidor y estabilizar el mercado
La campaña, que se extenderá hasta diciembre de 2025, busca frenar tácticas como:
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Publicidad falsa o exagerada, en especial sobre autonomía, rendimiento o eficiencia de los EVs.
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Difusión de rumores o desinformación para dañar la imagen de competidores.
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Manipulación en redes sociales, con uso de trolls o campañas de desprestigio pagadas.
Según las autoridades, este tipo de prácticas han erosionado la confianza de los consumidores en un momento en que el mercado enfrenta su menor crecimiento en año y medio. El MIIT advirtió que impondrá sanciones a las empresas que incurran en estas acciones y exigirá mayor transparencia en las campañas comerciales.
Una industria en plena guerra de precios
El mercado chino de autos eléctricos es el más grande del mundo, con más de 11 millones de unidades vendidas en 2024. Sin embargo, en 2025 la desaceleración se ha hecho evidente: la sobreoferta, la presión por reducir precios y la rápida proliferación de nuevos actores han generado una competencia feroz.
En ese escenario, algunas compañías recurrieron a estrategias de comunicación cuestionables para ganar cuota de mercado. La medida del gobierno busca restablecer la confianza del consumidor y asegurar un entorno más justo para fabricantes establecidos y startups emergentes.
Impacto esperado en la industria
Expertos consultados en medios chinos y globales coinciden en que esta campaña tendrá un doble efecto:
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Mayor regulación para fabricantes: se incrementará la fiscalización de anuncios, fichas técnicas y declaraciones públicas de las marcas.
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Protección al consumidor: el comprador final dispondrá de información más clara y confiable sobre precios, autonomía y beneficios reales de cada modelo.
Además, la campaña podría sentar un precedente regulatorio internacional, ya que países de Europa y América Latina observan con atención cómo China regula a un sector que lidera la transición hacia la movilidad eléctrica.
Conexión global y lecciones para otros mercados
Lo que ocurre en China no es un fenómeno aislado. En regiones como Europa y América Latina, los consumidores también han mostrado escepticismo frente a anuncios sobre autonomía real de las baterías o sobre costos de mantenimiento casi nulos. La presión regulatoria china podría inspirar a otros gobiernos a reforzar estándares publicitarios en electromovilidad.
En países como Costa Rica, Uruguay o Brasil —donde los autos eléctricos están ganando terreno—, la transparencia en la información será clave para mantener el entusiasmo de los compradores y evitar retrocesos en la confianza.






